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“La Ciudad Deportiva es mi casa”

Jannick Buyla Sam (Zaragoza, 1998) es el último producto de la cantera zaragocista. Se estrenó el pasado sábado en el Francisco de la Hera. Saltó al campo en el minuto 85 y se convirtió en el primer canterano que debuta a las órdenes de Víctor Fernández en esta etapa.

Es un medio centro ágil y potente. Destaca por su poderío físico pero tiene un buen toque y llegada desde segunda línea. Ha ido de menos a más este año y ya es uno de los fijos en el esquema de Javier Garcés en un Deportivo Aragón que ha firmado una gran recta final de temporada.

Mientras espera el sorteo del lunes para conocer su rival para el play off atiende a El Gol Del Cierzo en los estudios de Esradio Aragón de la calle Bilbao.


 

Buenas tardes, Jannick, enhorabuena por tu debut y bienvenido a El Gol Del Cierzo.

Buenas tardes y muchas gracias.

¿Cómo estás? Supongo que ha sido una semana cargada de emoción…

Bien, muy contento. He recibido muchos mensajes, mucho apoyo y nada, muy contento.

¿Qué supone para un canterano debutar en el equipo de su ciudad?

Como dije, es un cúmulo de sensaciones inexplicable. Al final es lo que sueña cualquier canterano. Es un sueño cumplido y de aquí en adelante.

¿Qué sientes al saltar a calentar, al ver tu dorsal, el número 39, en la tablilla?

Lo primero de todo, al saltar a calentar, mucho impacto. La sensación de un campo de Segunda División, estar dentro de un campo así, el ambiente que conlleva y al final, muchos nervios y muchas sensaciones. Luego cuando vi que el míster me metía al campo, muy contento. Se me pasan muchas cosas por la cabeza, mi familia, todo.

¿Qué te dijo Víctor Fernández antes de saltar al campo?

Que estuviera tranquilo e hiciera lo mismo que hacía en el filial, que era buen jugador.

¿Te ha visto mucho, te sigue, te da muchos consejos?

Sí, normalmente. Algún partido sí que lo he visto viéndonos. Y cuando subí sí que es verdad que lo noté muy cercano conmigo y me transmitió su confianza y positividad.

Y hablando del futbolista al que sustituyes, James Igbekeme, supongo que también será un referente para ti, por el tipo de posición, por el tipo de juego, por el poderío físico ¿Fue también un relevo especial?

Sí, a mí James particularmente me gusta muchísimo. Sí que es una referencia, entonces intento hacer lo que hace él en el equipo, el rol que tiene en el primer equipo.

Puestos a debutar, que sea además en una victoria tan imprescindible como la del otro día. Nos jugábamos la vida y ganamos.

Sí, 0-3, y además contundente.

Desde el banquillo, ¿cómo viste el partido? ¿cómo entiendes ese cambio de tensión en un duelo en el que hay tantas emociones en juego?

Al final desde fuera no se nota lo que sienten los jugadores. Únicamente los ves en el campo y ya está. No eres consciente de lo que se juegan y cómo lo viven, sobre todo. Yo, cuando estuve en el banquillo, era una sensación de vida o muerte, todos los jugadores van a todas, se dejan la vida. Aunque no siempre lo parezca desde fuera o mucha gente piense que no, es al revés. Sí que es verdad que es algo que me sorprendió muchísimo. Tanto el cuerpo técnico como los jugadores que estamos en el banquillo estamos metidos en el partido, ya sea protestando al árbitro, ya sea animando a los compañeros.

Y del primer equipo, en tu paso por la Ciudad Deportiva, ¿quién es el que jugador que más te ha impresionado?

Para mí, Javi Ros. Porque maneja muy bien los tiempos. Ha habido jugadores con los que no he tenido la suerte de entrenar. Como por ejemplo, Eguaras, que también me gusta mucho. Pero para mí, Javi Ros, Pombo también. Son dos jugadores que me gustan muchísimo.

¿Quién es Jannick Buyla? ¿Qué tipo de jugador eres? ¿Cuáles son tus virtudes y tus defectos?

Pues a día de hoy me definiría como un box to box, con mucho físico evidentemente. Y con más calidad de lo que la gente se piensa. Tengo más pase de lo que la gente se piensa, manejo bien el balón, tengo buen golpeo sobre todo. Me asocio bien con mis compañeros.

Me gustó una cosa que mostraste en los pocos minutos que jugaste: esa capacidad para pedir el balón todo el rato. Tuve la sensación de que el partido se te hacía corto.

Sí, yo tenía muchas ganas. Tenía muchas ganas de jugar. Sí que es verdad que entre la tensión y la ansiedad, iba ahogado. Pero tenía muchas ganas de jugar, y de pedirla, de tocarla y de sentir lo que era en un campo de Segunda División.

“Creo que la afición del Zaragoza es muy exigente porque el Zaragoza es un club que debe exigir”

Siguiendo con el partido del pasado sábado en Almendralejo. Te ibas un poco hacia arriba, no? En esos cinco minutos vimos cómo, fruto del resultado, de estar más fresco que tus compañeros, en varias jugadas buscaste también el ataque.

Al final cuando vas 0-3 ganando en el minuto 85 y tienes 5 minutos y el descuento pues haces las máximas cosas posibles. Entonces, lo intenté todo y ya está.

En cuanto a lo que te pedía Víctor Fernández, ¿cómo jugaste  en ese centro del campo con Ros de pivote, tú de interior derecho, con Zapater a la izquierda? ¿Cómo te compenetraste con dos hombres tan veteranos y con tanta experiencia ya en el fútbol profesional?

En el momento en que salté al campo me hablaron mucho, me dijeron como me tenía que posicionar, cuando tenía que saltar a la presión. Me indicaban mucho lo que tenía que hacer. Jugar con gente tan veterana, que lleva tantos años en esto, me ayudó mucho.

Vamos a repasar tu trayectoria deportiva. Empiezas en el Amistad, con cuatro o cinco años, en el filial por excelencia del Real Zaragoza. Estás un año en el Oliver y llegas al Zaragoza, a la Ciudad Deportiva. Cuéntanos cómo viviste esta etapa…

En el Alevín A entro con Michel Berges de entrenador. Guardo muy buen recuerdo de todos, pero Michel fue el primero y eso te marca más. Luego pasé a Infantil B y estuve con Diego Martínez que ahora es el entrenador del Lizarra. Él fue el que me cambió. Estaba por encima de mi peso y él me metió un poco la idea de ser futbolista. Yo no lo tenía claro en mi vida y en ese momento di un cambio fundamental. Luego en Cadete mejoré mucho, fui un buen jugador. Estaba rodeado de muy buenos compañeros, como Paolo, Zalaya, David Ballarín, que ahora es el máximo goleador con el Tarazona. Después, el primer año de juveniles con Richi Gil fue increíble. Fue uno de mis mejores años. En el segundo año de juvenil, con Juan Carlos, no jugué tanto pero guardo un buen recuerdo, porque me enseñó a competir. El tercer año fue con Javier Garcés, mi actual entrenador. Guardo muy buen recuerdo de todos mis entrenadores. De Raúl Valbuena, de Ramón Lozano, de todos.

¿Siempre fuiste un jugador de ida y vuelta o has ido cambiando con el tiempo?

Al principio era más posicional, muy cómodo. De hecho este año una de las cosas que he tenido que mejorar ha sido eso. Yo era muy cómodo, no replegaba tanto, no me sacrificaba tanto. Y eso sí que he sabido cambiarlo.

¿Cuál es la posición del centro del campo en la que más cómodo te sientes?

Me gusta jugar en el doble pivote o como interior izquierdo.

En este tiempo también has tenido la oportunidad de ser internacional con Guinea Ecuatorial ¿Qué supone para ti ese paso?

Para mí es una sensación increíble. También para mis padres. Es algo con lo que he soñado desde pequeño. Yo tengo la doble nacionalidad pero al final la selección española es muy difícil. El hecho de jugar para Guinea, para mis padres sobre todo, es increíble.

Eres el segundo de tres hermanos futbolistas. Sois casi una saga, todos tenéis esa virtud, todos habéis querido dedicaros a esto…

Mi hermano mayor, Pascual, jugó en el Zaragoza cuatro años. Luego fue dando vueltas por Tercera División. Es muy buen jugador. Luego estoy yo, que soy el mediano y mi hermano pequeño que juega en el Infantil del Real Zaragoza.

Tu debut del pasado sábado también es la culminación de una carrera de formación dedicada al Real Zaragoza. ¿Qué supone para ti cumplir ese sueño, completando además todas las categorías del club de tu ciudad?

Al final, muy pocos jugadores completan todos los años desde el principio en el Real Zaragoza. Yo he tenido la suerte, ya sea por mi trabajo o por lo que Dios quiera, de que me he plantado en el filial habiendo formado parte de todas las categorías y he tocado el primer equipo. Es algo que no podía imaginar. Cuando entré en el Real Zaragoza, pensaba en lo que podía pasar al año siguiente. Es un cumulo de dudas que, al final, he ido superando.

“Tengo muchas ganas de debutar en la Romareda, en el estadio de mi ciudad”

Todos los futbolistas tienen algún entrenador que les ha marcado mucho y tú nos has hablado de algunos. ¿Hay algún consejo que recuerdes especialmente, algún entrenador que te cambiase la mentalidad? 

Sí, el de Diego Martínez. En el verano de transición de Infantil B a Infantil A. Fue nuestro entrenador durante dos años. Él me llamó en ese verano y me dijo “Mira, Jannick, eres buen jugador pero tienes que perder peso”. No era una bola pero tenía que perder peso. Me dio una serie de motivos. Ese verano perdí tres kilos y el año siguiente fui de lo mejor del equipo. A partir de ahí pensé en que podía ser futbolista.

¿Hay algún momento de tu carrera en la Ciudad Deportiva que recuerdes de manera especial?

Todas las ligas las recuerdo de manera especial. No es fácil lograr el título y salvo en División de Honor Juvenil o Tercera, lo he conseguido. En etapa de fútbol base las he ganado todas y creo que todas las ligas han sido importantes.

Hemos hablado antes de los meses que pasaste cedido en el Tudelano. ¿Cómo fue esa experiencia para ti?

Para mí fue algo nuevo. Tuve la suerte de salir del Zaragoza y de volver otra vez. Y no todos la tienen. Salí al Tudelano con muchas dudas, sin saber lo que me iba a encontrar. No sabía lo que iba a ser el fútbol fuera del Real Zaragoza porque llevaba muchos años aquí. Me encontré con un grupo excepcional con el que guardo mucha relación todavía, mucho cariño. Víctor Bravo, Alan Pérez, Álex Sánchez. Hicimos muy buen grupo y para mi fueron seis meses en los que, a pesar de no jugar mucho, aprendí muchísimo. Y me ha servido para estar donde estoy ahora.

Hablando de una institución tan importante como el Real Zaragoza. Tú todavía no has jugado en La Romareda, pero ¿cómo crees que percibe el canterano la sensación de tener una hinchada tan importante?

Yo tengo muchas ganas de debutar en La Romareda porque es el estadio de mi ciudad. He ido todos los años, prácticamente todos los partidos. Tengo muchísimas ganas y la sensación de estar ahí tiene que ser brutal. La tengo que vivir igual que la querría vivir cualquier canterano.

¿Crees que a veces pesa demasiado la camiseta, que es una presión añadida para un canterano?

Creo que la afición del Zaragoza es muy exigente porque el Zaragoza es un club que debe exigir. Puede pesar pero no creo que haya ningún tipo de problema ni de presión.

Tenemos que hablar también del año del Deportivo Aragón. Empezó siendo un año complicado, pero os habéis rehecho y habéis alcanzado los playoff en la recta final de la temporada. Una parte de la temporada en la que has tenido mayor protagonismo…

Empezamos un poco dubitativos. Nos costó adaptarnos a la categoría, no teníamos las ideas muy claras. Es verdad que empezamos ganando pero el juego no era el que buscábamos. Después encadenamos una serie de partidos en los que nos quedamos muy lejos de los playoff, unos siete puntos o algo así. Luego, es verdad que tuve la suerte de empezar a jugar. La dinámica del equipo cambió y desde entonces hemos ido en línea ascendente, sabiendo en momento todo lo que hacíamos.

¿Qué significa para un chico joven como tú enfrentarse a gente veterana, que tiene tantas tablas en el juego?

Al ser un filial es muy difícil. Hay muchísimos jugadores en Tercera División que llevan muchos años en esto, no como nosotros. Es mi primer año en Tercera, a pesar de que haya jugado en Segunda B, igual que pasa con el resto de mis compañeros. Es difícil. Saber que otros jugadores pueden ser más listos que tú, que pueden desenvolverse mejor en ciertas situaciones. Que pueden ser más perros… Al final, es difícil jugar con eso.

De las diferentes categorías en las que has estado (Segunda B, Tercera y debut en Segunda), ¿cuál crees que es la más complicada o cuál te parece el paso más difícil?

Creo que el paso más complicado es el de filial al primer equipo. Con el filial siempre entrenas tocando el primer equipo. A pesar de que no entrenes con ellos, siempre lo vas a ver más cerca. Es verdad que durante la carrera pasas por momentos en los que el fútbol no te llama tanto, igual te interesan otras cosas… Pero creo que cuando ya has hecho el esfuerzo de completar todo esto, el paso del filial al primer equipo es lo más difícil.

“Que todas las categorías del fútbol base hayan ganado es algo que reconforta al club”

Habéis completado una recta final de la temporada increíble. Siete victorias consecutivas, un gol encajado en solo nueve partidos, habéis acabado terceros… ¿Cómo estáis preparando el playoff?

Estamos esperando al sorteo del lunes y vamos a ir con todo. El objetivo es subir a Segunda B.

Repasando el momento del club, la cantera vive el mejor momento de su historia. Todas las categorías del fútbol base han ganado en sus respectivas ligas. ¿Cómo se viven desde dentro esos triunfos, especialmente el del División de Honor Juvenil en la Copa de Campeones?

Para empezar que todas las categorías del fútbol base hayan ganado es algo que reconforta al club. También lo dice mi hermano, que forma parte del equipo infantil. El hecho de que todos hayan ganado es un triunfo que al club lo va a reforzar. La temporada del Juvenil es increíble y lo que ha hecho es histórico, con un gran entrenador y sabiendo a lo que jugaban. Me alegro mucho por ellos, también porque tengo muchos compañeros que han jugado con nosotros, como Javi Hernández, Carlos Azón o cualquier otro…

Un entrenador que, por cierto, conoce la calidad de tu hermano mayor (Pascual Buyla)…

Sí, Iván Martínez. Lo entrenó en el Amistad…

Y luego creo que coincidieron en los últimos años de Iván Martínez como jugador…

Sí, en Villajoyosa y luego en Sariñena.

¿Percibe un canterano que es un momento especial para las categorías inferiores, que el club busca su salvación en la cantera?

Creo que en ese aspecto la directiva ha hecho las cosas bien, en el sentido de que la cantera está más alerta que nunca. No sabes cuándo te puede llegar tu oportunidad. Yo tengo 20 años, pero igual hay otro de 18 que puede llegar antes que yo. Animo a todos los canteranos a que estén alerta, porque nunca sabes cuándo te puede llegar la oportunidad.

Tiene que llenar de orgullo decir que juegas en el mejor equipo juvenil de España, que va a participar en la Champions…

Exacto. ¡Jugar la Champions! Es algo que todavía no nos creemos. Jugar la Champions aquí en Zaragoza era algo impensable…

 

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CUESTIONARIO.

Un gol…

Es que no he metido tantos (ríe, se lo piensa y su hermano le ayuda). El gol contra el Almudévar desde el centro del campo, en la Copa Federación este año.

Un referente…

Paul Pogba.

Un ídolo zaragocista…

Cani.

Un momento especial…

El debut en Segunda División.

¿Qué es para ti la Ciudad Deportiva?

Para mí, la Ciudad Deportiva es mi casa. Al final, paso más tiempo en la Ciudad Deportiva que en mi propia casa. Es un sitio donde estoy cómodo, donde nos conocemos todos, donde hablo, donde me rio. Es el sitio donde además de jugar al fútbol, guardo muy buena relación con mis compañeros. Es más que fútbol, es algo vital.

Tres compañeros.

Enrique Clemente, Marc Aguado, Luis Forcén.

Un deseo…

Jugar con mi hermano en el Real Zaragoza.

Un sueño…

Vestir muchos años la camiseta del Real Zaragoza.

 

Jorge Rodríguez y Miguel Ángel Gayoso.

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