CRÓNICAS, OPINIÓN

¿Perdimos dos puntos en Las Palmas?

vazquez vs galarreta

El Real Zaragoza empató ante La Unión Deportiva Las Palmas en el Estadio de Gran Canaria (1-1). La duda que preside este texto era razonable, quizá porque el fútbol ofrece muchas lecturas de un solo partido. El Zaragoza comenzó el encuentro desorientado, con un dominio estéril del balón. El verdadero poder del juego se escribe en las áreas. Y el equipo de Víctor apenas se acercó a la de Raúl Fernández y sufrió en la propia. Lo hizo durante todo el primer tiempo, incapaz de neutralizar los contragolpes de un equipo veloz, que encontró el eslalon de Fidel, la carrera de Rafa Mir, la pausa de Peñalba, el pase interior de Galarreta y el remate de Rubén Castro. Un regalo de Verdasca provocó el tanto local: Rubén Castro cerró la jugada con la sencillez que define a los grandes delanteros.

El Zaragoza sufrió en todas las situaciones a balón parado, una constante en lo que va de temporada. Midió bien el fuera de juego y el linier acertó en los dos goles que anuló al conjunto canario. Pero no conviene hipotecar los resultados a la vista de los árbitros, entre otras cosas porque su error es un elemento frecuente en los partidos. Y un factor tan natural como el fallo del futbolista. El despertar del Zaragoza llegó a través de una circulación fluida, más vertical, con la voluntad de conquistar la portería. Creció el Zaragoza a través del fútbol desmedido de Igbekeme, un jugador de otra categoría. Y se reenganchó al partido gracias a la definición de Álvaro Vázquez. El delantero catalán no tiembla ante los porteros, posee instinto en el desmarque y frialdad en la ejecución. No importa que durante muchos tramos parezca desenganchado del juego. Ante la portería, posee un don innato, una suerte que no se trabaja.

El empate llegó casi por accidente, en los minutos finales del primer tiempo. Y el Zaragoza cambió definitivamente en el segundo. Se ordenó a través del balón, supo tomar aire en el juego y cambió el ritmo en tres cuartos de campo. Progresó especialmente por el lado izquierdo, el lugar que permitió a Pombo entonarse y en el que Nieto se descubrió como un magnífico centrador. Faltó siempre un metro para el remate final y no atinó Vázquez en un cabezazo a placer. En el tramo final, con superioridad numérica por la expulsión de Peñalba, el Zaragoza no supo sacar ventajas en el marcador. Mostró intención, pero no leyó bien las transiciones que tuvo para ganar el partido. En la más peligrosa de todas, Pombo no entendió un servicio definitivo del debutante Linares.

El Zaragoza apretó pero no ahogó al equipo canario en los últimos minutos. Cuando pensó en irse a por el rival sin reservas, la entrada de Araujo le convenció de que un punto en el estadio canario no era un mal botín. Sobre todo porque recordó el gol que marcó el argentino en la Promoción de 2015, a siete minutos del final, y porque tuvo también en cuenta las ocasiones que falló el cuadro canario en el primer tiempo.

En un partido lleno de altibajos, jugado a campo abierto, el Zaragoza terminó el encuentro con una sensación agridulce. Casi en un estado de indefinición. Logró el empate cuando todo parecía perdido y no supo ganar el partido cuando todo estaba a favor. Supo rehacerse, de nuevo, ante un resultado adverso. Pero no logró llevarse la victoria en un horario inoportuno, ante un rival en horas bajas.

La pregunta seguía vigente al acabar el duelo, ¿logramos un empate meritorio en un estadio complicado o, por el contrario, perdimos dos puntos en Las Palmas?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s