CRÓNICAS, OPINIÓN, PERFILES

Vivir en el alambre

idiakez vs numancia

Imanol Idiakez fue valiente en su llegada a Zaragoza. Con la eliminación ante el Numancia todavía reciente, señaló que el objetivo del equipo solo podía ser el ascenso. Admitir tu éxito tiene un peligro reverso: no alcanzarlo te sitúa directamente en el fracaso. E Idiakez y el Zaragoza están, nueve jornadas después del inicio de la competición, instalados en la derrota. El pasado sábado el equipo aragonés perdió ante el Numancia una oportunidad de cambiar su suerte. Casualidad o no, el equipo soriano se ha convertido en el mejor termómetro para el Zaragoza. La victoria en Soria en la liga regular de la pasada temporada fue el preludio de una reacción mágica en la segunda vuelta (1-2). La eliminación en los playoff provocó las lágrimas de toda una ciudad (2-1). Y la derrota del sábado fue la confirmación de que Idiakez está cerca de un fracaso prematuro y de que el Zaragoza está muy lejos de donde querría estar. (1-0)

La imagen de Idiakez ante los medios es la de un técnico superado por las circunstancias, impresionado por la crueldad de la derrota. Su rueda de prensa también fue el escenario de un cambio de opinión: “Nuestro camino no es el del Depor o el Málaga”. Esa especie de marcha atrás del técnico no agrada a la afición. Las diferencias de presupuesto son un factor más en las reglas del juego. Un factor con el que ya contaba en su presentación, cuando confirmó que el ascenso directo era el objetivo ideal. La ciudad aplaudió esa ambición, aunque tuviese un punto de irrealidad. Entre otras cosas, porque ha visto caer a su equipo en dos eliminatorias en los últimos años. Y porque creyó, como Idiakez en ese momento, que el defecto económico se puede igualar con ventajas que otros no tienen: el poder de la Romareda, el ingenio en la dirección deportiva o un plan estructural en el juego.

idiakez (as)

La afición le reprocha a Idiakez ese cambio de discurso. Dónde dije digo, digo Diego. También que haya reaccionado tarde en muchas de las derrotas, que haya contado por ocasiones situaciones lejanas al peligro o que no haya integrado a todos los futbolistas en la rotación. Idiakez no ha sabido moldear su plantilla a las necesidades del juego, se ha estancado en el rombo y ha prescindido de las bandas, un lugar desde el que el Zaragoza puede ganar o perder los partidos. En su lista de defectos también está que haya dejado de contar con Álex Muñoz, el mejor central de la plantilla. E incluso se le responsabiliza de las cinco lesiones musculares que ha sufrido el equipo en lo que va de temporada.

Todos los problemas de nuestro equipo no se resolverán con un cambio de entrenador. Entre otras cosas, porque ya hemos probado esa fórmula y casi nunca da resultados. Asimilar formas de juego, acoplarte a una personalidad nueva al frente de un proyecto es complicado en pleno mes de octubre. Pero la realidad es que la suerte de Idiakez dependerá de los resultados. Lo sabe él y cualquiera que se sitúa en un banquillo, el lugar al que apuntan los focos en los momentos de dificultad. Más que del agrado o del desprecio de la grada, la continuidad de Idiakez estará subordinada a las leyes del marcador. También será necesario un mayor compromiso de los futbolistas con su causa. El Zaragoza se mide al Cádiz en la que puede ser la penúltima oportunidad de Idiakez. La suerte del técnico dependerá de su habilidad para vivir en el alambre, al borde de la destitución.

Arsène Wenger dirigió al Arsenal más de 20 años. Cambió la mentalidad del club, dotó al equipo de un estilo propio y levantó 17 títulos para los Gunners. Consiguió que un equipo con fama de aburrido se convirtiera en el mejor ejemplo del passing game en Inglaterra. A pesar de sus triunfos, tuvo que convivir con la crítica, especialmente en su último lustro. Muchos años antes, Wenger había sintetizado en una frase la dificultad de los banquillos, las contradicciones de su profesión:

“Entrenar es una historia de amor con un club; tienes que esperar que dure para siempre y también aceptar que podría acabarse mañana”.  

La historia de Idiakez y el Zaragoza también podría acabarse mañana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s